Qué hacer con los pensamientos negativos recurrentes
Si sobrepiensas mucho, este texto es para ti.
Todos tenemos pensamientos negativos.
No son el problema.
El problema empieza cuando se repiten una y otra vez y acabamos viviendo dentro de ellos.
Muchas veces creemos que pensar lo peor que nos protege.
Que si ya nos adelantamos a que algo va a salir mal, luego dolerá menos si ocurre.
Como si anticipar el golpe nos haría más fuerte.
Pero pasa justo lo contrario.
Cuando pensamos constantemente que algo malo va a pasar, no nos estamos preparando:
nos estamos desgastando.
Vivimos con una sensación de alerta permanente, con el cuerpo tenso y la emoción en negativa.
Y hay algo importante que conviene recordar:
el cerebro no distingue entre lo que imaginas y lo que estás viviendo de verdad.
Si lo piensas con emoción, para tu cuerpo está pasando ahora.
Por eso, cuando te quedan atrapados en pensamientos negativos, tu energía baja, tu mirada se estrecha y todo empieza a verso más oscuro de lo que realmente es. No porque seas negativo, sino porque tu mente ha entrado en un bucle aprendido.
¿Qué suele hacer una persona negativa?
Da por hecho que lo peor va a ocurrir.
Se repite la misma idea una y otra vez.
Se habla mal, se culpa o se exige demasiado.
Se quedó atrapada en el “y si…”.
¿Y qué tiene una persona positiva?
No es que no tenga pensamientos negativos.
Los tiene.
La diferencia es qué hace con ellos.
Los identifica.
No se cree todo lo que piensa.
Y decide responder de otra manera.
Aquí está la clave:
un pensamiento negativo no es una verdad, es una impostora.
Es una frase que tu mente aprendiendo ha a repetirse muchas veces.
Por eso, el primer paso no es luchar contra él, sino sacarlo fuera.
Puedes hacerlo de muchas formas:
Escribiéndolo en un papel
Diciéndolo en voz alta
Dibujándolo
O imaginándolo como algo externo a ti
Cuando lo sacas fuera, deja de ser “tú” y pasa a ser “algo que te está pasando”.
Y entonces puedes hacer lo más importante: responderle.
Cada vez que aparece un pensamiento negativo, intenta cambiarlo conscientemente por algo que te haga bien. No tiene que ser algo profundo ni perfecto. Tiene que ser algo real para ti.
Puede ser:
Recordar un momento feliz
Pensar en algo que te hace ilusión
Imaginar el sabor de tu tarta de chocolate favorita
La risa de tu hijo o de tu hija
Cómo te sientes cuando bailas
Un lugar donde te sientes en paz
. Cada persona tiene su propio ancla.
No se trata de negar lo negativo, sino de no quedarte a vivir ahí.
Y recuerda algo muy importante:
lo que piensas no te define.
Pero lo que haces con esos pensamientos, sí.
Hoy, si tu mente se va al peor escenario, prueba a preguntarte:
¿Qué necesito ahora mismo para sentirme un poco mejor?
A veces no es cambiar tu vida.
Es solo cambiar la forma en la que te hablas.
Y eso, poco a poco, lo cambia todo.
February 7, 2026
Que hacer con los pensamientos negativos?