Book #2 from the series: LA SAGA DEL VACÍO

LOS ECOS DEL VACIO

Novela juvenil y polémica sobre las adicciones, recaídas y sobrevivir al dolor. Un viaje de crecimiento, lealtad y superación personal cuando todo parece estar perdido.

About

 ¿Qué pasa cuando pedir ayuda no es suficiente… y la caída llega disfrazada de alivio?

¿Pueden estos jóvenes escapar del vacío que ya conoce sus nombres?

Los Ecos Del Vacío es una novela juvenil de thriller psicológico que te arrastra al abismo de las adicciones, la recaída y la lucha desesperada por pedir ayuda cuando el mundo se desmorona.

Andrés, Nero y Nora creyeron que pedir ayuda una vez bastaría para salir del infierno de las adicciones y del narcotráfico que casi los destruyó. Se prometieron amistad inquebrantable, cambio real y un futuro lejos de las sombras. Pero el vacío emocional no olvida.

Y la caída siempre vuelve más silenciosa, más seductora, más letal.

Esta novela negra de thriller psicológico no romantiza la caída: la disecciona desde dentro. Aquí descubrirás cómo la caída emocional y química destruye sin hacer ruido, cómo el narcotráfico juvenil atrapa con promesas de libertad falsas, y cómo sus protagonistas luchan contra el eco interior que les susurra: "Una vez más. No pasa nada".

Con esta novela juvenil disfrutarás de:

→ Un thriller psicológico sin censura: la mente del adicto expuesta sin filtros.

→ Adicciones contadas desde la culpa, la vergüenza y el deseo de pertenecer a algo.

→ Recaída como proceso real, no como fracaso moral.

→ El narcotráfico juvenil visto desde adentro: del dinero fácil a la rendición del alma.

→ Amistad puesta a prueba cuando salvarse significa enfrentar lo insoportable.

→ La importancia de pedir ayuda a tiempo… antes de que sea demasiado tarde.

→ Una novela negra donde el verdadero enemigo no es el crimen organizado, sino el vacío interno que te lleva a este.

Segunda parte de Los Hijos Del Vacío, esta novela juvenil es un thriller psicológico que profundiza en territorios muy oscuros, muy humanos y muy devastadores. Porque hay heridas que no sangran: resuenan. Y hay caídas que no hacen ruido: solo repiten tu nombre.

Perfecta para lectores de novela juvenil, thriller psicológico, novela negra y cualquiera que busque entender las adicciones, la caída y el valor de pedir ayuda sin filtros ni falsas esperanzas.

Si Réquiem por un sueño te dejó sin aliento y Trainspotting te tocó el alma, esta novela negra te arrastrará hasta el fondo... y te obligará a decidir si quieres salir.

Ignorar los ecos no los silencios. Solo los hace volver más cerca.

Porque pedir ayuda tarde deja caos. Pero pedirla un tiempo… aún puede salvar una vida.


Praise for this book

"Ecos del vacío" continúa la historia iniciada en "Los hijos del vacío", profundizando en las secuelas emocionales y las decisiones de unos personajes marcados por un pasado que sigue resonando en cada uno de sus pasos. La autora vuelve a adentrarse en un universo complejo, donde las relaciones, las lealtades y las contradicciones personales ocupan un lugar central. La novela interpela al lector y lo invita a cuestionarse las decisiones de los personajes y los caminos que eligen, sin ofrecer respuestas cerradas.

La novela destaca especialmente por su estilo narrativo: ágil, envolvente y muy visual. Se percibe una clara evolución en la forma de contar la historia, con una estructura más sólida y una prosa más pulida, que facilita una lectura fluida y mantiene el interés de principio a fin. En conjunto, es una continuación intensa y bien escrita, que amplía el universo de la primera obra y confirma la solidez de la voz narrativa de la autora.

Los ecos del vacío te engancha desde el primer minuto. La historia corre de forma muy fluida sin tanta necesidad de describir ambientes o situaciones. Un grupo de amigos de 23 años se enfrentan a situaciones muy duras y la autora pinta las situaciones tal y como son: de dolor y desesperación. La relación entre los amigos es muy sincera y la historia se siente super real y verídica. Disfruté mucho esta lectura y se la recomendaría a otros.

Esta es la segunda entrega de Los hijos del vacío, por lo que, si no habéis leído el primero, os recomiendo hacerlo, no solo para que sepáis cómo empieza esta historia, es que en ese libro descubriréis a los personajes con sus luces y sombras y comprenderéis el conjunto.
En esta continuación, Andrés es quien se aferra a su vía de escape, mientras Nora ha rehecho su vida y se aparta del grupo; Marc sigue perdido en su mundo sin remisión y Nero mantiene la dicotomía entre ser un buen padre o hacer lo mismo que los chicos de su edad, con el fantasma de Lara sobrevolando sus responsabilidades.
Las familias de todos siguen ausentes, sin implicarse del todo, y es por ello que los viejos monstruos vuelven a visitarlos para tentarlos con la felicidad efímera que les aporta el polvo blanco, sin darse cuenta de que, en el camino, el vacío interior que los consume se hace más fuerte.
En cuanto a la parte técnica, esto es lo más destacable es lo siguiente:
—Narrado en primera persona con la voz del narrador protagonista, Andrés, quien acerca al lector al resto de historias, haciéndonos partícipes, como si fuéramos uno más de la pandilla, lo que hace que se lea con fluidez; además, como usa un lenguaje llano, el ritmo lector no se interrumpe nunca, mientras las subtramas van tomando paso en la historia.
—La trama principal sigue siendo la adicción de estos chicos, el camino que tomaron para llenar su vacío; sin embargo, con cada subtrama, la historia de cada uno se hace parte de la principal y conecta todas en un drama que conmueve.
—En este libro hay varias escenas de mucha acción, impactantes y que llenan de adrenalina el cuerpo; sin embargo, hay varias que me han llegado al corazón, como la de Marc, pero no diré nada, para no hacer spoiler.
—Los protagonistas siguen siendo los mismos del primer libro, aunque ahora toma mayor protagonismo Rafa, un joven trans que se unirá a la pandilla, pero que a Andrés no le gusta mucho. Don Carlos reaparece en sus vidas, pero lo más importante, las familias de los chicos se hacen presentes para ocupar el vacío que les provocaron. Andrés sigue su propio camino de perdición, pero es que su vacío le nubla el entendimiento.
—El final me ha gustado; después del giro que toman sus vidas y el mensaje de esperanza que dejan, donde el tiempo y lo vivido ponen a cada uno en su sitio.
Este libro tiene frases demoledoras como:
“Tengo veintitrés primaveras tatuadas en las venas, mi alma en huelga, el corazón a sueldo de la droga y la adicción”
“El alcohol…, esa droga legal, que nos aplaude la tristeza”
“Lo que fuimos, lo que soñamos, lo que destruimos, quedó atrás, truncado en algún punto de nuestra adolescencia”
“La cocaína todavía me llama. La escucho en los bordes del día, en la esquina de cada silencio”
“A veces la salvación no viene de fuera. A veces ni siquiera llega”
“Por los que usan las drogas como chaleco salvavidas. —Como nosotros—, porque no encuentran otra forma de flotar”
“Por los que se duermen deseando no despertar”
“Un adicto no sale si no quiere salir, y yo no quería, porque en este infierno disfrazado de juerga, era donde me sentía vivo”
“No hay soluciones rápidas.
Una lectura que recomiendo, eso sí, leed antes el primero

Lo que hace grande a este libro es que no romantiza nada: la recaída no se muestra como un momento dramático de película, sino como un proceso silencioso y traicionero que te pone los pelos de punta por lo real que parece. Sufres muchísimo con Nero y Nora, porque entiendes que, a veces, querer salir no es suficiente. No es una lectura cómoda ni "bonita", es oscura y asfixiante, pero creo que es imprescindible para entender que la adicción es una batalla diaria que no termina nunca. Brutal.